Y yo con estas pintas

En un principio pensé que estaba condenada a pasar los meses estivales dando vueltas por el Google Earth soñando con destinos paradisíacos. No obstante, la enrome generosidad de una suegra -y las ganas de ver a su hijo- me dieron la oportunidad de viajar a ese largo y vasto país llamado Noruega -Norge para los locals-.

Por fin llegó el día D.

-9 de agosto. 4:30 h.

Llegamos al aeropuerto de Gerona con tres maletas, dado que una de ellas había sido pagada como “equipaje extra” por un valor de 20€. De modo que eran tres maletas cada una con los siguientes pesos: 15, 12 y 18 kg.
Dado que una de ellas sobrepasaba los 15 kg estipulados por Ryanair como peso máximo, preguntamos al enjuto operador de la compañía irlandesa si prefería que transifiriésemos la carga a la maleta más ligera. A esta pregunta el blanquecino trabajador contesta: “da igual, porque el peso máximo POR-PER-SO-NA son 15 kilos, independientemente de los bultos”.

-5:00 h

Ciudadano noruego recién despierto-sin desayuno-con falta de sueño: “¿¿¿cómo?? XX!!!NMmvsopdnm!!! calaveras/rayos/truenos!!!!!”.

Tipo en el mostrador: “haberse leído la página 7 de las condiciones”
De modo que acudimos a la ventanilla de la compañía para preguntar las posibles alternativas dado que:
-en el aeropuerto  no hay consignas.
-el kg extra cuesta 15€; por lo que tendríamos que haber pagado 250€!!!!!!! lo que supone incrementar en un 50% el coste de los billetes, por lo que la siguiente idea fue comprar otro billete pero:
-”los billetes son para personas, no para maletas”, según dijo la amable azafata, quien ante mi cara de desesperación/cabreo sugirió: “poneos toda la ropa encima”.
Y así sucedió.
De modo que comencé mis vacaciones con 5 camisas de caballero/3 camisetas XXL y 4 cinturones (más el mío).
El resto de presentes/productos de limpieza/bebidas etílicas viajaron dentro de mi maleta a París con unas francesas que muy amablemente se ofrecieron para “no tirar las cosas a la basura”.

Después de todo este suceso rocambolesco, aterrizamos en Noruega con la satisfacción de haber superado un momento de gran crisis pues corría el peligro de no poder viajar ese día. Y allí frente a la banda donde pasan todas las maletas sucedió mi peor pesadilla: me perdieron la maleta.

De modo que toda mi ropa y accesorios de toda índole estaban en algún lugar entre Gerona y Noruega. Y yo, vistiendo XXL, deseando que no se convocara reunión social alguna para no tener que aparecer con esas pintas.

—–continuará——

Advertisement

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s